Después de tanto tiempo, no tengo otra opción.
Solo me queda darte las gracias, que seguro son las de más hermanos que los que tu piensas.
Podría darte las gracias por infinidad de cosas, por tus desvelos, por tu "envejecimiento" prematuro debido a los malos ratos, por tus horas de trabajo, por las casetas del Corpus en las que has estado las semanas enteras metido (antes y después de la fiesta), por la semanas de montaje, por los viernes en la casa de hermandad, por tu apuesta por tu hermandad, por las "puñaladas traperas" recibidas por quien quizá no esperabas, por las paellas "tristes" que haces para sacar fondos... Pero no, no puedo darte las gracias por algo que "cualquier" hermano podría (o debería) hacer por su hermandad, sino porque hace 4 años decidiste ser el Hermano Mayor que necesitaba tu hermandad.
Con tu candidatura y conocimiento a los hermanos de ella, con el apoyo de casi todo el cabildo de hermanos, el mismo que después te dió la espalda.
Mi abuelo, con la eterna sabiduría de un abuelo, decía siempre lo siguiente:
"Otro vendrá que bueno te hará".
Muchas gracias por querer a tu hermandad como pocos y demostrarlo.
Gracias.
Están también "Los piratas", que lejos de tener el arte de los de 









Han sido meses muy difíciles,ya sea por la desidia de algunos hermanos, por el verdadero hartazgo de otros, en los que se han desarrollado infinidad de actos, conferencias, mesas redondas, carteles, por cierto, ideadas en gran parte por mi hermano (él sabe quién es).



Gracias a los Hermanos que habeis luchado y trabajado este XXV aniversario, ya que me habeis enseñado a valorar quién de verdad pelea por lo que realmente se debe, y no quién busca una vara, una foto o estar en una presidencia o no.
